miércoles, 12 de febrero de 2014

FERMÍNTXO

   


    Hoy hablamos con Fermíntxo, pescador al que seguramente todos conoceréis, entre otras cosas, por su blog Paseando por las piedras. 

    Fermíntxo es pescador de spinning y de sargos a boya, pero últimamente está liado también con el eging. Aunque él dice que todavía  le queda mucho y que no ha hecho más que empezar con esta modalidad, me interesaba conocer su opinión sobre esta nueva manera de pescar cefalópodos y de cómo se enfrenta a ella desde su rincón en Castro Urdiales. Con él hacemos también un somero repaso por las diferentes formas de pescar calamares y sepias en el Cantábrico. A los que no pescamos en esos mares del norte, la información de Fermíntxo puede sernos muy útil para conocer de primera mano cómo es esta pesca en una zona con una larga y asentada tradición chipironera.

    -Hola Fermíntxo. ¿Empezamos por los txipis? ¿Cómo pescáis a estos calamares jóvenes? ¿En qué zonas y en qué momento del año?
    -Qué tal, Curro.
    Los txipis de verano suelen pescarlos en los meses de julio y agosto (digo suelen porque no soy muy aficionado a ellos. Al vivir en un pueblo muy turístico la mayoría de los pescadores, casi todos chavales, se sacan unos euros para pasar las vacaciones y suele ser un hervidero de cañas en el puerto.)Yo soy más partidario de pescarlos a partir de mediados de septiembre, que es cuando tienen un tamaño ideal para hacerlos en su tinta.
    La forma de pescarlos no tiene nada que ver al estilo "japo". Usan cualquier tipo de caña, lo mismo una de surfcasting, que una de río... cualquier tipo de carrete y "pajaritos" (así llaman a los señuelos) tamaño 1.8/2. Lanzan y recogen muy lento con algún tirón hacia arriba cada poco.
   
   -Y ya a partir de septiembre, ¿Dónde te gusta ir a buscarlos? ¿También en los puertos o ya se anda más por las piedras?
    -Gustar me gusta más pescarlos en la costa...


Foto: Fermíntxo

    Esta es la zona que más frecuento. No da tantos, pero se respira paz y eso también cuenta...jejeje !!
A la derecha de esas fotos está una de las playas del pueblo, playa que fastidiaron echando "arena" que en realidad es piedrilla de cantera...hace años era roca con algo de arena.

    -¿Qué profundidad tiene esa zona?
   -Esa zona de acantilado no es muy profunda y tiene fondo mixto, hablamos de unos 4-5 metros...de las que te descuidas un poco y se engancha en el fondo. Un poco más a la izquierda sí hay mucho calado...pero por el motivo que sea no suelen salir muchos...además tenemos cogido el punto a esta zona...jejeje

Foto: Fermíntxo

    -Qué bonito sitio! ¿Qué equipo utilizas en una zona como esa?
   -En los meses de septiembre y octubre voy con una caña telescópica muy muy sensible: Kali kunnan power trout 2'90 5/30. Con señuelos de tamaño 2.0 va genial. Usar cañas más cortas es complicado debido a los salientes de la pared.
   
 -En esas piedras y con ese equipo ¿Qué tipo de animación del egi te resulta más cómoda o más efectiva?
    -Quizás por defecto "profesional", ya que le doy al Spinning mucho más que al Eging, pesco muy rápido y con más jerking con la puntera abajo que dientes de sierra...será por eso que pesco tan poco...jejeje!!
Una vez entrado el invierno, con la llegada de los "begiaundis" (ojos grandes) cambio de equipo y de forma de pescar.
  
  -¿Esos “begiaundis” son los Loligo forbesi (calamar veteado) o llamáis así al Loligo vulgaris de buen tamaño?
    -Llamamos así al de tamaño grande, a partir de medio kilo en adelante.


Foto: Fermíntxo

    -¿Qué equipo utilizas con ellos? ¿Y cómo cambia la forma de pescarlos?
    -Dependiendo del escenario uso uno u otro. En esta zona de la que hablamos uso una vara larga por lo ya comentado. El modelo es Renzo Valdieri Proica 3'60 fuerza 4 y carrete Abu García Soron. Levanta muy bien los begiaundis, comba con el peso, por eso esa largura...En zonas de puerto o similares uso la Daiwa Infeet Ex Extreme EG 93 H y carrete Daiwa Black Widow II 2500, al que pongo Power pro 10lb...Con la vara larga ,lógicamente, sería muy complicado pescar al estilo "japo", así que lo hago en dientes de sierra y buscando el fondo. Con la Infeet intento hacerlo como los "japos", pero me queda mucho que practicar. Tampoco uso el mismo estilo de señuelo: pescando con la vara larga uso señuelos tipo pez, Yozuri BVAC 2.5 y 3 y con la Infeet me gustan más los tipo gamba, sobre todo los Millerigue de Molix.

   -Parece que mucha gente por el norte usa el monofilamento. Quizás tú también los hayas pescado así. ¿Puedes explicarnos un poco la diferencia que podemos notar al pescarlos con trenzado?
   -Sí que los he pescado pero hace tiempo que sólo uso trenzado, no termino de acostumbrarme, quizás debido a que siempre he usado trenzado para el spinning y, además, la diferencia es mucha, sobre todo en la sensibilidad: con el trenzado notas hasta si el txipi pasa cerca jejeje!! Sin embargo con los grandes mucha gente se decide por el monofilamento por miedo a rasgar y perder la captura. La verdad es que con ellos no se necesita tener un equipo muy sensible y el mono le da ese plus de elasticidad que evita que el tentáculo rasgue si está mal enganchado.

   -Si quisiéramos pescarlos en esos acantilados que aparecen a la izquierda de tu zona, con más altura y más calado ¿aconsejarías pescarlos también haciendo eging o sería mejor usar la potera tradicional de plomo con la vara larga?

Foto: Fermíntxo
    -Hombre...aunque sólo sea por diversión siempre aconsejaría pescarlos haciendo eging...Son varias las modalidades que veo practicar por aquí: Eging con uno o dos señuelos juntos; a corcho corrido con cebo (sardina casi siempre); corcho corrido con señuelo o señuelos: uno hundido abajo y otro flotante más arriba, uno de plomo (guadaña) y otro flotante más arriba, con vara fija de 7-8 metros que se coloca sobre una especie de U y se balancea de cuando en cuando para dar vida al señuelo o señuelos... Alguna más habrá que ahora no recuerdo...

    -¿Qué crees que puede aportar el eging japonés a todas estas maneras de pescar calamares y, en particular, a la manera de pescarlos con señuelos?
    -Sobre todo diversión...y alguna lesión de muñeca, codo o clavícula,jejeje!! La pesca más usada por estos lares (lanzar, dejar hundir y recoger muy lento) es muy aburrida sobre todo si no se pesca o se pesca muy poco... Es como el spinning con minnows o paseantes. Con los paseantes te diviertes aunque no pesques.
  
  -Jajaja! Cuánta razón tienes. Al final, todo es divertirse. Y las sepias ¿cómo las pescáis?
    -No hay mucha afición por aquí y la mayoría las pescan para usar de cebo en busca de doradas y lubinas... La forma de pescarlas es rastreando el fondo muy lentamente con señuelos del 4 y 5...En un pueblo cercano, Santoña, sí que hay mucha afición a ellas, las pescan en la ría y, como hay mucha corriente por los cambios de marea, hacen un aparejo diferente. Añaden un "ramal" con un plomo de 20/25grs. De tal forma que sea el plomo el que arrastre por el fondo y el señuelo un palmo por encima.
  
  -Usáis señuelos bien grandes! ¿Van mejor para ellas?
    -Aquí si...la verdad es que cuando vi qué señuelos usaban, 42 grs. me quedé estupefacto. Pero sí, entran mejor a los grandes...hablamos de sepias, aquí jibias, de 1kg en adelante.

Foto: Fermíntxo
    -Al final, Femíntxo ¿qué crees que nos lleva a esos acantilados, a pasar frío o sueño, en busca de calamares? ¿Dónde puede estar el veneno de esta pesca?
    -Pues no sabría qué contestar a eso porque, supongo, cada uno encontrará algo diferente...Habrá quien busca la paz del momento, la adrenalina de la picada. En mi caso y siendo muy sincero, es la falta de dominio sobre ellos y las ganas de aprender...El spinning lo tengo más o menos dominado, la pesca del sargo a boya también, pero ellos..lo que está claro es que algo tienen que engancha..sobre todo en la mesa, jejejeje!!
   
 -En la mesa seguro que los tienes dominados!! Cuando los haces en su tinta... ¿en trozos, o enteros y con las patas embutidas en la vaina?
    -Lo ideal es enteros y con sus patas dentro... Ah, y muy importante, la tinta que sea de sepia, nada de sobrecitos de tinta del supermercado, eso es estropear un manjar.
  
  -Bueno, Fermíntxo: un verdadero placer. Muchas gracias.
    -Gracias a ti por hacer llegar nuestra forma de pescarlos a otros pescadores.


miércoles, 8 de enero de 2014

GINES CONESA




     Hoy hablamos de Eging con Gines Conesa, pescador cartagenero al que seguramente conoceréis por los foros y por su blog "Rapaleando por la Costa Murciana".
     Desde su experiencia previa con el Spinning, ha sabido adaptar nuestra tradicional pesca de calamares y sepias a esta manera de pescarlos que nos viene de Japón. Espero que sus experiencias os resulten nutritivas.

    -Hola, Gines. No hace mucho te leí una expresión que me pareció muy acertada: "Hay que dejar descansar el agua". Hablabas de Spinning y te referías a la conveniencia de tomarse una pausa después de haber estado lanzando señuelos sobre una zona. De esta manera conseguimos que los peces pasto vuelvan a concentrarse en el espacio que estamos pescando y evitar que tanta agitación los aleje definitivamente del lugar. Si mantenemos a las presas cerca, cerca andarán los depredadores. ¿Vale esto también para el Eging?

    -Yo pienso que sí, teniendo en cuenta que los cefalópodos son depredadores y que necesitan de unas condiciones idóneas para cazar y también reproducirse, por lo que si alteramos sus zonas de caza espantando al pez pasto es posible que no entren a comer. Creo que debemos respetar un poco esas zonas no insistiendo durante demasiado tiempo tirando pajaritas al agua, es mejor sentarse y dejar un tiempo prudencial para volver a pescar o acercarnos a otro sitio mientras descansa esa zona

    -¿En qué tipo de aguas buscas calamares o sepias? ¿Qué profundidad, qué fondos?

    -Bueno, aquí tenemos la suerte de tener zonas con gran profundidad, generalmente los estamos pescando desde 8 a 15 metros. Son fondos mixtos de arena, rocas y algas. Los encontramos en zonas de exteriores de puertos y espigones que se adentran en el mar. Yo creo que suelen moverse también por zonas más someras, sobre los 3-5 metros. La sepias suelen ser un poco más territoriales y les gustan más los interiores de los puertos, a los que también entran los calamares buscando las zonas tranquilas y sin mucha corriente, donde descansan sus presas.


Foto: Gines Conesa



    -¿Qué equipo utilizas?

   -Ahora estoy usando una caña de la casa Major Craft, en concreto la Solpara SPS 832 EL, una caña específica para Eging muy parabólica y con una puntera muy sensible, puedes notar hasta el más mínimo toque en tu señuelo, y además al ser blandita amortigua los tirones de los calamares sin rajarlos. De carrete uso un Shimano Aernos 2500 FA. El trenzado que uso es el Varivas Avani Eging de 10 lbrs. Este trenzado es muy suave y permite lances muy largos. Además tiene una característica que me gusta mucho, y es que es de color rosa muy claro, por lo que puedo ver de noche si mi línea está tensa o no, eso me permite mantener siempre el control de las pajaritas allí abajo. Anudo en él un bajo de un metro de fluorocarbono de buena calidad de diámetros que oscilan desde el 0,26 hasta el 0,35, dependiendo de la zona que voy a pescar y si hay posibilidad de enganches o no y si el agua está muy clara.
Todo el equipo con carrete no pesa más de 370 grs, una gozada pescar así.
Añado que con cualquier caña ligera de las que usamos para Spinning se puede pescar a Eging sin la necesidad de un equipo especifico, pero como cada cosa es para lo que es y los pescadores somos así, al final siempre se acaba con material específico de cada técnica y la verdad es que se nota la diferencia.

  -Es verdad que se nota la diferencia. ¿En qué momento de la pesca al Eging crees que las cañas específicas se comportan mejor? ¿En la animación del señuelo, la detección de la picada, la recuperación...?

   -Primero me gustaría aclarar que hay cañas de Eging para todos los gustos, algunas parabólicas, otras de acción de punta, unas para pajaritas más pesadas y otras para un Eging más light. Supongo que dependiendo del tipo de caña que hayamos elegido tendrá un comportamiento u otro. La anterior caña que tuve fue una Shimano Red Aori en 240. Esta caña es más dura que la que uso ahora, sin embargo marca perfectamente las picadas y permite una perfecta ejecución del movimiento del señuelo, aunque te obliga a llevar un pelín más abierto el carrete pues no amortigua tanto los tirones de los calamares gordos, y además tiene una capacidad de lance un poco menor que la Major Craft con los mismos pesos de pajaritas.
La Major Craft es más lanzadora, aunque hay que decir que es 10 cm más larga que la Shimano, más blandita y más dulce a la hora de recuperar. No pretendo hacer publicidad de ninguna de estas cañas, sólo es un ejemplo - comparación del comportamiento de dos cañas de Eging específicas pero muy diferentes. Esto nos lleva a lo de siempre, no hay caña perfecta o eso creo, cada uno debe buscar la caña que mejor se adapte a sus preferencias, igual que pasa con el Spinning. Lo que sí está claro es que con respecto a cañas de Spinning y no especifícas para Eging la diferencia en todas las circunstancias de pesca se notan.



Foto: Gines Conesa



    -¿Hablamos un poco de señuelos? ¿Qué tipo de egis sueles usar por tus zonas?

   -A ver, aquí la temporada comienza a mitad de Octubre. Los calamares que se acercan suelen ser pequeños. En ese momento es cuando uso pajaritas de tamaño y peso contenido, 2.0 hasta 2.5 y que no profundicen muy rápido, me gusta mantener el máximo tiempo posible el señuelo bajando, eso me permite saber dónde están comiendo los calamares en cada momento. Una pajarita que tarde entre 2,5 segundos por metro y 3 es perfecta.
A partir de finales de Noviembre y principios de Diciembre empieza lo bueno, ya puedes ver calamares bastante grandes. Aquí ya empiezo a subir el tamaño de las pajaritas, desde 3.0 hasta 3.5, en zonas donde puede haber un poco de corriente o viento, aunque generalmente son las 3.0 las que más uso e igual que meses atrás, busco pajaritas que tarden mucho en bajar. Algunas veces las picadas se producen a 1 metro de la superficie otras a media agua y otras tocando fondo.
Si hablamos de mis colores preferidos te puedo decir que hay dos que no fallan, son el naranja y el rosa. Luego están los colores naturales, imitaciones de mújol, serrano, etc, estos colores me están dando grandes resultados desde el año pasado, sobre todo en zonas de iluminación artificial o aguas claras.
En cuanto a marcas que uso con buenos resultados, las Millerighe Evo de Molix que son mis preferidas, luego las Yamashita Egi OH Q Live y Yo-Zuri, todas ellas de muy buena calidad y buenos acabados.

    -Casi todo el mundo coincide en que es fundamental que el egi esté bien equilibrado para que pesque. ¿Por qué crees que es necesaria esa natación y flotabilidad tan precisa?

    -Es fundamental que un egi esté bien equilibrado, la cola debe quedar más o menos a 45º con respecto al plano del fondo. Creo que un egi que se hunde de cola o nada atravesado no pescará , debe reposar en el fondo con la cola levantada igual que hace en el hundimiento. No sé si todos los calamares toman el egi por detrás, pero algunos que he podido ver sí que lo hacen. Creo que por eso debe estar la cola con las coronas ligeramente levantadas Aparte de eso tenemos muchas menos posibilidades de enganchar en el fondo si el egi reposa con el plomo y la cola levantada y no al revés. También influye esta posición de hundimiento en la animación que le damos al dar tirones y dejar hundirse nuevamente al egi, que estará siempre en una posición óptima de pesca.


Foto: Gines Conesa


   -¿Y qué tipo de animación te resulta más efectiva? ¿Cómo podemos ir variándola para adaptarnos al tipo de aguas o a la actividad del momento?

    -Suelo hacer primero unos lances buscando la profundidad en la que están. Cuando cae el egi lo dejo profundizar un poco y después dos o tres tirones suaves siempre con el freno flojo para no sacar el señuelo del agua. Sigo bajando si no tengo picada y profundizo un poco más y otros jerks (dos o tres) y así hasta que recupero el señuelo a mis pies. Si no he tenido picada en unos cuantos lances ya voy tirando en abanico y dejando caer hasta el fondo para recuperar con tirones y manteniendo entre series de jerks el hilo tenso para tener siempre el control de la pajarita y saber cuándo llega al fondo. Un hilo clarito ayuda a ver cuándo llega tu señuelo al fondo.
Aquí entre los amigos hablamos de la efectividad de la técnica de siempre, recoger lento y algún tironcito espaciado sin llegar a sacar hilo del carrete o la técnica japonesa con jerks fuertes y el freno del carrete abierto. Yo creo que una mezcla de las dos puede estar bien, aunque a mí me gusta más el Eging japonés y los tirones duros con el carrete abierto.

    -A muchos pescadores a los que les gustan técnicas activas, la pesca de cefalópodos puede parecerles aburrida. ¿Qué les podemos contar para que se animen a probarlo?

    -Pues que lo prueben: notar cómo un calamar de 1 kg toma tu pajarita allí abajo con sus largos tentáculos para llevársela a la boca, levantar la caña, clavar y empezar a salir hilo del carrete a tirones, subirlo a la superficie dando tirones y escupiendo agua y tinta y de pronto darte cuenta que a su lado viene otro más grande todavía, ¿mola o no mola? Hombre, no es lo normal pero pasa...o sacar un calamar y cogerlo para la foto después de haber soltado mucha tinta y de pronto tirar un buen chorro y poner a tu compañero hasta las cejas de tinta ja ja ja. En fin, hay que probarlo, y más en estas fechas cuando todo se para, cuando los peces parecen estar desaparecidos. Carpe diem, que diría el poeta romano Horacio, "aprovecha el momento".

    -¿Qué momento te parece el más complicado en esta técnica? ¿Y en qué fase del proceso disfrutas más?

-Al principio me costaba trabajo coger la cadencia de tirones y vueltas del carrete, pero enseguida te acostumbras y sale automáticamente igual que el walking the dog en el Spinning.
La fase en la que más disfruto es cuando noto que el calamar ha tomado mi señuelo y se lo lleva con los tentáculos largos hacia su boca. Es muy rápido, pero hasta que eso sucede no debes levantar la caña para clavarlo y a veces se hace eterno a pesar de lo rápido que es.


Foto: Gines Conesa


    -Parece que el calamar es bastante imprevisible, pero ¿has llegado a alguna conclusión sobre cuándo ir a buscarlos? ¿ Estado del mar, vientos, lunas...?

    -Salgo a buscarlos siempre que puedo, si el viento me deja, claro. Yo he sacado por mi cuenta algunas conclusiones: Que no les gustan las corrientes, prefieren agua calmada o si acaso algo rizada de viento y que les gustan las zonas con iluminación artificial donde encuentran peces escondiéndose en las zonas oscuras para entrar a cazar a la zona de luz.
     No he notado diferencia de capturas dependiendo el tipo de luna que haya, aunque es posible que en zonas sin iluminación la luz de la luna llegue a afectarles, pero no lo sé.
     También puedo añadir que tengo dos zonas donde, en una que está iluminada artificialmente sólo salen calamares de noche y otra que no lo está la mayoría de capturas las he hecho de día.
     Las capturas que he tenido de día no han sido nunca más tarde de las 10 de la mañana y la mejor hora ha sido el amanecer hasta las 9 de la mañana.
     Otra cosa es el tema de colores de los egis. Alguna vez les da la neura y sólo quieren rosa y otros días sólo naranjas, y para nada sirven unas pequeñas tablas que llevo en el móvil en las que veo la recomendación de colores según el estado del agua y profundidad.
     Así que como siempre, y a pesar de sacar alguna conclusión, es posible que lo que sirva hoy mañana en las mismas condiciones no funcione, pero la pesca es así y de vez en cuando hay que estrujarse el cerebro y acertar con lo que funciona, por eso pescamos con señuelos.

    -Bueno, Gines, un placer. Muchas gracias por contestar a todas estas preguntas y por hacernos llegar tus experiencias con esta pesca. Un último asunto, sobre el que hay poco consenso: ¿A la plancha, en su tinta, fritos...?

    -Ja ja ja, sí que hay poco consenso. Los chiquitines al agua , el resto a la plancha , a la romana , en arroz con pollo...
     Para mí sí ha sido un placer, Curro. Espero haber ayudado. Hasta la próxima.
Un saludo




lunes, 16 de diciembre de 2013

CALAMAR




     TERCERA ESTAMPA DE OTOÑO


     Y, por fin, los calamares. Han estado remolones y muy intermitentes, pero ya se van acercando con más regularidad a la costa, justo con el frío y después de las tormentas de noviembre.




     Abrimos el blog a los tentáculos, y esta temporada me gustaría traer aquí las experiencias de otros pescadores que conviven con el veneno del Eging desde hace tiempo. En la próxima entrada nos metemos en faena con un pescador apasionado y sabio: Gines Conesa. Creo que todos vamos a aprender con él.

     Y para acabar con las estampas de este otoño que se nos va, un poquito de Eging bien fresquito:











   

miércoles, 20 de noviembre de 2013

ESPETÓN




     SEGUNDA ESTAMPA DE OTOÑO


     Siempre salí a pescar sin cámara de fotos. Me compré una, compacta, simple y barata, cuando abrí este blog. Todavía me cuesta usarla porque lo paso bastante mal cuando el pez está fuera del agua y quiero soltarlo pronto.

     Mi retraso tecnológico es notable: la luz llegó a mi casa ya entrado el siglo XXI y el ordenador e Internet son para mí tan nuevos que casi me da vergüenza y miedo manejarlos.
      
     Pero, ya puestos en faena, pensé que ahora le tocaba el turno a la cámara de vídeo. Más trastos. La idea es poder hacer alguna grabación con la cosa del eging. Las horas son malas, porque la mayoría de capturas se dan con poca luz. Veremos.

     El primer día  que usé la cámara llegué justo cuando el sol se acababa de poner. Un momento muy de calamares. Coloqué malamente el nuevo trasto encima de la mochila y salió este vídeo, descentrado y torcido. La luz es la última del día y parece que todavía puede verse algo. No sé. Os lo pongo porque es el primero. La luz es resultona, pasa un barquito y un espetón se come el minnow al tercer lance. 
     
     Hasta la próxima, ya en pleno calamareo.






domingo, 6 de octubre de 2013

LLAMPUGA

 


     PRIMERA ESTAMPA DE OTOÑO



     Justo cuando he acabado de montar el equipo, un banco de agujas salta fuera del agua para evitar a un grupo de cinco o seis llampugas que le vienen detrás. Demasiado lejos para alcanzar la zona con el pequeño pencil que llevaba puesto.
     Cuando todo parece volver a la calma, una llampuga se interesa por el artificial. Viene sola pero, en la carrera, parecen dos o tres gracias a ese nervio que las lleva casi a la bilocación.
     Tres persecuciones y dos ataques. No consigo clavar. Llevo anzuelo simple. Después de un par de lances más, pierde el interés por mi pencil.
     Una pausa y pongo un jig. Al primer lance, y mientras el hierro desciende, tengo una picada doble: un mosquito en toda la frente y la llampuga en todo el jig. 
     Dio una pelea poco llampuguera porque venía clavada por la ventresca. Creo que más o menos todo esto puede verse en este vídeo.  
     Abrazos.




                                 
                                       







martes, 16 de julio de 2013

ESPERANDO AL PEZ

 


      La temporada de peces empezó tarde y mal. Muchas salidas sin ver un solo animal que llevarse a la caña. Y cuando los hubo, no supe pescarlos.

    Ya hasta los espetones, que nos han salvado de muchos bolos por estas fechas, parecen haberse aprendido la lección. Activos durante prácticamente todo el día en mayo y junio, nos hemos visto las caras muchas tardes de aguas claras, con persecuciones protocolarias a cada cambio de artificial y muy pocos ataques. Quién me lo iba a decir hace tan solo un par de años cuando, injustamente, casi los despreciábamos por fáciles y abundantes. Buena cura de humildad y una moraleja: no hay pez fácil de pescar que lo sea para siempre.

   Y luego están los palometones. Pocos, muy pocos he visto esta primavera. Y los he echado verdaderamente en falta porque son los reyes de la superficie en esas fechas. Días de mucha muñeca y poco pez. Para ellos parece que este año tampoco ha habido primavera.




     Ya mediado junio la cosa cambió. Pescando casi en mar abierto, con grandes fondos y en puntas que dan a las autopistas de paso de los primeros pelágicos de bando, que anuncian el verano de jigs y grandes minnows y stickbaits. Los primeros estorninos, los grandes espetones que, ahora sí, no pueden resistirse a un bocado voluminoso y proteico. Y este pez.



      Hermoso, potente y listo. Un buen pez, para un principio de temporada que es mejor olvidar.

      Os dejo con el vídeo de la suelta y os cuento algo más en un par de meses. Abrazos.











lunes, 13 de mayo de 2013

BALANCE


                                

     Este invierno casi no me he movido del sitio: una escollera a la entrada de una cala con fondo mixto de arena, posidonia y piedra. Entre quince y veinte metros de calado.

     Creo que me gusta ese sitio porque no le gusta a mucha gente más, así es que puedo estar pescando casi a pie de agua sin nadie a quien molestar. Salieron calamares desde el primer día y no han faltado en ninguna sesión, así es que para qué me iba a buscar otro sitio.

     Me gusta, además, el calado. Los recorridos son muchos: ahora por arriba; ahora por abajo; ahora por arriba y por abajo… Se mantiene uno entretenido. Y luego, un calamar traído desde bien profundo da mucho juego y se disfruta más tiempo. Para esta zona utilizo equipos 2.5-3.5.

     El tamaño  medio de los calamares ha sido menor que el de otros años, pero han entrado muchos más que en otras temporadas. Han ido acercándose a la costa en oleadas más o menos constantes, turnándose los tamaños y manteniéndose muy activos con los cambios de luz y dos o tres horas después del atardecer y antes del alba. No he conseguido pescarlos bien de día. Y es que los grandes calamares diurnos de otros años se daban en febrero, un mes imposible en este invierno raro de vientos y maretones.

     He probado los Millerighe EVO de la casa Molix.  Recubrimiento Keimura, coronas de carbono y cuerpo ligeramente segmentado. Muy buen lance y muy buena natación.




     El color Glowing Orange tiene un recubrimiento luminoso, potente, que salta a la vista de día y de noche. Y el contraste es el Black Silver, discreto y elegante.

     Pescando de noche creo que puede simplificarse mucho el trabajo de selección de señuelos. De hecho, la mayoría de noches de  este invierno he usado sólo los Millerighe.  Cuando tenía la sensación de que picaban menos al luminoso, ponía el negro. Un cambio de contraste y parecía que la cosa se animaba. Cuando el negro parecía ya no pescar, otra vez el luminoso.

     No deja de sorprenderme lo maravillosamente bien que funcionan los señuelos negros en noche cerrada y sin luces. El Millerighe Black Silver puede usarse sin activarlo con luz. Es apenas una sombra, casi imposible a la vista. Pero los calamares no fallan. Un prodigio que también hemos visto con los peces. Si se activa con la luz, la luminiscencia del Black Silver es muy sutil en la panza y en ojos y cola. Parece que hayamos cambiado de artificial. Si tanta sutileza no funciona, encendemos directamente las largas y trabajamos con el Glowing Orange, que es un escándalo de luces.





      

De esta manera podemos pasar la noche sin muchas complicaciones en la elección de colores. Un par de tamaños en cada recubrimiento y tenemos para probar casi todas las opciones.

     A menudo se dice que los calamares son caprichosos con los colores. Puede ser verdad. Pero caprichosos con los colores igual lo somos sólo los pescadores. Estas dos coloraciones de los Millerighe ofrecen un contraste bien diferenciado, tal vez suficiente para todos los caprichos. Una posibilidad, para aligerar el equipaje si nos apetece practicar una pesca un poco franciscana. Algo así como pescar en blanco y negro.





     Otro artificial que me ha parecido muy interesante y que empecé a usar el año pasado es el Gesola, de River2Sea.




     No se activa con la luz. Ni falta que le hace, porque tiene un recubrimiento reflectante, por debajo de la tela, que parece suficiente para que se lo coman en plena noche. Otra opción interesante si queremos ofrecer un contraste con los egis luminosos.

     Pero, sobre todo, el Gesola tiene una natación con un ángulo muy pronunciado, casi 45⁰. Enseña la panza con mucha facilidad y, en algunos momentos, puede ser también una opción diferente. Se apoya en el fondo con la cola bien levantada y es difícil de enrocar. Ideal para sepias, y calamares que comen muy abajo.

   El egi de River2 tiene una planta muy afilada en la cabeza. Esto hace que su manejo sea muy ágil y eléctrico. El modelo 4.0, por ejemplo, pesa sólo 21g. Un artificial con un tamaño respetable que puede ser manejado muy cómodamente con equipos medios.




     Este año los calamares parecían no querer irse. Se han intentado comer los jigs con los que buscaba los primeros peces, hasta casi finales de abril. Y guardando el material hasta el otoño que viene, quiere uno quedarse con algún momento, algo que saborear hasta que vuelva el frío. Este año creo que fue una picada. Un atardecer de febrero después de muchos días de mares fuertes. En una de esas pausas que a veces se toma el viento cuando se pone el sol. Estrenando una caña de poco más de cien gramos. Me pilló un poco atolondrado, con la mano blanda y la caña muy suelta, mientras el egi  navegaba solo. El latigazo me dio un susto que es difícil esperar de algo que no sea un pez. Así es que me gusta quedarme con esa imagen: la contundencia del ataque de estos animales y cómo podemos sentirla con toda nitidez si el equipo, el animal y las condiciones acompañan.

     Seguramente habréis visto muchos vídeos sobre eging. Pero para los que empiezan con esta técnica, creo  que esta película de promoción de un equipo de Shimano, puede ser interesante. El reportaje tarda algo en arrancar y tiene, naturalmente, mucha propaganda. Pero creo que puede poner imágenes a todo lo que intenté explicar en el tutorial al que dediqué las últimas entradas. Tiene imágenes submarinas de ataques al egi, picadas en todas las condiciones y clavadas soberbias. Pesca Mitsuya Hotta. Este pescador tiene una manera de detectar la picada que he visto se usa bastante en japón: durante el arco de descenso toma el hilo con los dedos de la mano libre. Un mixto de caña y linea de mano que puede ser interesante.

     En fin, ahora llegan los peces. Volveremos con los calamares en otoño. Os dejo, si os interesa, en Malasia, con Mitsuya Hotta, en un islote donde, si alguien me procurara algo de pan y cervezas de vez en cuando, fijaría definitiva residencia.

   
http://tv.shimano.co.jp/movie/original/tsurikibun_18/